El Club Sport Emelec, logró una clasificación épica a los octavos de final de la Copa Libertadores de América eliminando a Olimpia de Paraguay, en el Defensores del Chaco, tras vencerlo por 3-2, y de pasó también dejó afuera a Flamengo de Brasil. Marcos Mondaini, Angel Mena y José Luis Quiñónez marcaron en esa noche inolvidable.
Por: Juan Luis Fuenzalida Pérez
La epopeya es un subgénero épico, escrito la mayor parte de las veces en verso largo, consiste en la narración extensa de acciones trascendentales o dignas de memoria para un pueblo en torno a la figura de un héroe que representa sus virtudes de más estima; en ella intervienen muchas veces los dioses y existen elementos fantásticos. Y apoteósica significa que recibe la admiración y alabanza de mucha gente.
Palabras perfectas para contar una historia que terminó en Asunción Paraguay, amargando a la mitad más uno de ese país y que hizo llorar a 52 millones de hinchas del Flamengo, el equipo más popular del mundo.
Brazos al cielo, la Gloria es de Cristo, dicen las camisetas interiores, un grupo de guerreros azules se abrazan en el rectángulo verde del estadio Defensores del Chaco. En Ecuador, sobretodo en Guayaquil, los vasos se comenzaron a llenar de espuma, las banderas y camisetas azules flameaban por toda la ciudad. Si bien es cierto no se había conseguido un título, la victoria conseguida en Paraguay, vale la pena enmarcarla entre las grandes hazañas de la historia de Emelec.
Un equipo que durante toda su vida institucional, sus grandes triunfos han sido con algo más que sudor y buen fútbol, también tuvieron una dosis de drama.
Mientras toda la delegación se abrazaba encabezado por Marcelo Fleitas, la otra cara de la moneda era la desolación de los jugadores de Olimpia, un equipo que hace algunos meses eliminó a Emelec en el Capwell por Copa Sudamericana; y que en un momento ganó la Copa Libertadores en 1990 en Guayaquil. Su feudo ya no era el lugar inexpugnable que por la década de los 90 lo catapultaron a ser denominado “El Rey de Copas”.
Algo similar pasaba en Río de Janeiro- Brasil, así como una semana atrás en el Capwell, una vez más los llantos de Vagner Love, Botinelli y Ronaldinho fueron evidentes. Tuvieron la clasificación en sus manos durante un minuto cuando Olimpia empataba a Emelec, pero luego todo se derrumbo y el “sambodromo” que se había convertido el estadio Joao Avelange se transformó en un “velorio”
Fuimos héroes
Esta historia comenzó en Guayaquil, el pasado 4 de abril, en el camerino del Estadio Capwell, todo el plantel del Club Sport Emelec se abrazaba y agradecía a Dios por la victoria frente a Flamengo, en una noche épica, que luego de ir perdiendo remontó y ganó un partido imposible de ganar, en una noche espectacular de Luciano Figueroa.
Ahora tocaba ir a Asunción a ganar o ganar y enfrentar a un Olimpia de Paraguay que metía miedo más por su historia copera que por su fútbol. Para ratificarlo Emelec en el Capwell, ya le había ganado por 1-0. Pero los jugadores azules, tenían una revancha del año pasado, cuando los paraguayos eliminaron al “Bombillo” por la Copa Sudamericana y el envión anímico de haber ganado a Flamengo los llevó a Asunción con algo más que motivación.
Eran las 17h30 en Ecuador y empezaba el partido. Emelec saltaba a la cancha con Esteban Dreer en el arco; Wilson Morante, Gabriel Achilier, José Luis Quiñónez y Oscar Bagüí en defensa. Enner Valencia, Fernando Gaibor, Pedro Quiñónez y Fernando Giménez en el medio y en ofensiva Marcos Mondaini y Luciano Figueroa.
Empezaba el partido y a los dos minutos Masrcos Mondaini anunció lo que podía ser una noche inolvidable, Enner Valencia centró y la pelota caprichosamente pasó muy cerca del golero Silva.
Olimpia reaccionó al minuto, pero Esteban Dreer atajó un remate de media distancia de Pablo Zeballos. Los paraguayos seguían martillando y a los 7 minutos un frentazo de Sergio Orteman , Esteban Dreer voló y sacó la pelota de la raya.
Luego de estos sustos Emelec se adueñó del balón y comenzó a hacer daño por las bandas, Valencia y Mondaini por derecha y Bagui y Gimenez por izquierda.
Fue así como a los 18 minutos Mondaini encaró y pudo sacar un remate que alcanzó a desviar el zaguero Meza.
Emelec seguía generando dolores de cabeza y tras un centro de Giménez, Enner Valencia anotó, pero estaba adelantado.
La respuesta de Olimpia llegó a los 21 cuando Arnaldo Castorino llegó por la derecha, sacó un centro y Vladimir Marín conectó de cabeza, pero su tiro le sacó pintura al vertical.
Al minuto 35, Giménez tuvo la más clara para Emelec. Tras un centro, Bagüí le pegó mal, pero le llegó al “Vikingo” quien remató desviado.
Cuando el partido agonizaba en la primera etapa, tras un contragolpe de Pablo Zeballos lanzó un pase que encontró solo a Marín por la derecha, el volante se acomodó, remató, y Dreer logró salvar en primera instancia, pero Arnaldo Castorino apareció para pescar e inflar las redes.
Emelec comenzaba a despedirse de la Copa Libertadores, estaba jugando bien, pero el arco no se quería abrir. Fue así como empezó la segunda etapa y llegó una jugada involuntaria que cambiaría la historia del partido. Mondaini para no chocar con el golero Silva que venía armado, empujó al defensor Meza y los jugadores de Olimpia tuvieron un choque muy fuerte que los obligó a salir.
Emelec comenzó a correr y aprovechar el nerviosismo de los recién ingresado Salustiano Candia(defensa) y Víctor Centurión(arquero).
La velocidad fue el arma letal, fue así como a los 64 minutos, Enner Valencia, apareció por la derecha, elevó el centro al área y Mondaini apareció en medio de dos zagueros para conectar un fuerte cabezazo. Era gol de Emelec, la ilusión se encendía, pero 52 millones de hinchas de Flamengo en todo el mundo celebraban el empate que los clasificaba.
Al minuto 87 Emelec con más entereza y físico comenzó a dominar el partido y fue así como los recién ingresados Marlon De Jesús y Angel Mena enmudecieron el Defensores del Chaco y el Joao Avelange de Río de Janeiro .
El delantero del “Chota” le puso el balón a Mena, para que este rematará y mandará a Centurión a buscar la pelota al fondo de la red.
Emelec clasificaba con este resultado , pero los paraguayos estaban heridos. Y más con empuje que fútbol consiguieron el empate por medio de Zevallos, pero este resultado no les servía a ninguno de los dos equipos.
Estaba 2 a 2, en Brasil todos festejaban pero faltaba algo más. En el fútbol siempre existe el último aliento y eso al parecer el equipo de Marcelo Fleitas, lo ha comprendido muy bien. Córner de Mondaini, al minuto 93 (5 minutos de adición), la pelota cae en la cabeza de José Luis Quiñónez y con un certero remate ingresó al arco de Olimpia. Era una noche épica, heroica, grandiosa, legendaria, gloriosa. Así lo sentían todos los integrantes del plantel desde los dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y por supuesto el legado más importante que tiene este equipo, su hinchada.
Quedará grabado en la historia del Club Sport Emelec que un jueves 12 de abril, Emelec en el inexpugnable Defensores del Chaco, clasificó a la segunda ronda de la Copa Libertadores de América, eliminando a dos gigantes del continente, Olimpia y Flamengo.
Si no cree esta historia vuelva a leerla, imprímala y guardela para las próximas generaciones
JLF
emelec.com.ec




© 2013 Club Sport Emelec