Jesús “El Jechu” Cárdenas

Jesús José Cárdenas Vega, cariñosamente conocido por la hinchada de Emelec como “Jechu”, nació en Machala el 4 de Abril de 1959.

Corría una de esas temporadas por 1980 cuando un espigado y potente centrodelantero definió un partido entre su club L.D.E. y otro cualquiera, jugando un preliminar. Pero los asistentes tempraneros que iban por el partido de fondo, aplaudieron admirados las maniobras del morocho que en una de ellas, corrió desde su propio campo driblando a quien se le pusiera por delante y lejos todavía de las 18 yardas, empalmó tremendo disparo al arco en eso que los avispados radiales de aquel entonces llamaban bazucasos.

El nombre de Jesús Cárdenas sonó muy fuerte, tanto, que los “clásicos” de Guayaquil pujaron por su concurso y se lo llevó Emelec. Pero Emelec comenzaba su largo periplo alejado de los puestos estelares cuando las eternas broncas Directorio vs. Comisión de Fútbol daban resultado, porque aquellos querían el control del equipo sin poner dinero aunque si la foto, y los segundos ponían la plata sin dejarse fotografiar. ¡Si hasta quisieron vender el Capwell!

Y el milagro se vino. Un equipo alicaído, queriendo pero no pudiendo, encontró un líder que sostuvo enhiesta la esperanza azul; que llamaba a sus compañeros al sacrificio, a la lucha, y no dejarse vencer por el desaliento de los resultados. El hincha, que es inteligente e intuitivo, comenzó a darse cuenta de este caudillo de las causas perdidas. Y lo vio y gritó con él cuando Jesús salvó la categoría de Emelec con dos golazos históricos contra los “cebollitas” en el Olímpico quiteño o como cuando remontó un “score” adverso, en pocos minutos al final, contra el tradicional rival de los Clásicos del Astillero.

El amor entre Jesús y la hinchada se patentizó para siempre porque ese milagro fue producto de una autentica idolatría por la gratitud que es más valiosa cuando los resultados venían ingratos.

Pero el fútbol es un deporte revanchista por excelencia. Y los años negros, los tiempos de las vacas flacas dieron paso al espectacular 1988. Jesús, con Raúl y Rubén, formaron un trío que un reportero bautizó como el ABC eléctrico (Avilés, Beninca, Cardenas) y que juntaron (14, 16, 14) la friolera de 44 tantos para rubricar campeones.

Cárdenas tenía sus virtudes, fuera de su garra y amor a la camiseta; buena pegada con pelota muerta, cabezazo definidor, talento para desplazarse en el campo y excelente toque al vacío que pone al compañero mano a mano con el arquero rival. Pero Jesús tenía un ingenuo pecado: con la bola en los pies era fácil presa de los marcadores porque no defendía con el cuerpo la posesión del balón y lo lesionaban constantemente. Sin embargo, en el 89 y 90, cuando entraba al cambio, el aficionado azul lo recibía con el afecto que se merecen los honrados y los leales.

Por eso estas notas quieren resaltar las virtudes de un deportista ejemplar, de un futbolista que dio más allá del concepto profesional, que se hizo querer de su hinchada que hoy tiene que decirle ¡Gracias Jesús!

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Tabla 2016 2da. etapa

# Equipo J Pts. Dif.
1 Barcelona 18 45 +24
2 EMELEC 18 40 +19
3 Liga de Quito 19 27 -4
4 U. Católica 19 26 -6
5 Mushuc Runa 19 25 -3
6 Independiente 18 24 +2

*DC pierde 1 punto por no presentar roles de pago