Manta se viste de azul cada vez que Emelec juega en el estadio Jocay. Se destacan un par de antecedentes para que el manabita se una al hincha guayaquileño que acompaña al cuadro azul a dónde vaya, los títulos que ahí se consiguieron en 1979 y 1993.
En 1979, cuando Emelec cumplió 50 años de vida institucional, el equipo le regaló a su gente la inmensa alegría de ser campeones del Ecuador, con un triunfo sobre el Manta por 2-0, con anotaciones de Lupo Quiñónez.
En 1993, Emelec logró un campeonato para la historia, no solo por campaña alcanzada sino por el buen fútbol que demostró el cuadro del técnico de entonces, el argentino Salvador Capitano.… De 14 partidos jugados en la Liguilla final, ganó nueve, empató uno y perdió cuatro. Anotó 27 goles y apenas recibió nueve, lo que le dio un gol diferencia de +18. Sumó 19 puntos.
El partido final de aquella Liguilla fue ante Green Cross, un rival durísimo. Iván Hurtado, joven zaguero central que hizo su aparición en la selección jugando el preolímpico de Paraguay le daba vuelta a la historia y con golazo de tiro libre Emelec se alzaba con el título.
Con un cuadro parejito en el que su técnico Salvador Capitano, logró conjugar la experiencia de quienes habían saboreado el éxito cinco años antes y los jovencitos que venían de triunfar en el preolímpico y que fueron adquiridos sus pases un año antes por el directivo Nassib Neme, Emelec basó su éxito fundamentalmente en el grupo de jugadores que quisieron ser profesionales y creyeron en sus condiciones, que contó con el respeto y el respaldo de la dirigencia y el cuerpo técnico.
Aquel grupo venía trabajando ya con el “Toto” dos años y en 1992 el título se les escapó de las manos. A los Verduga, Fajardo y Cárdenas, sobrevivientes del título de 1988, y al mejor jugador del equipo, el lateral izquierdo Luis Capurro que había sido adquirido por el mismo Neme en 1989, se habían unido los preolímpicos Jacinto Espinoza, Iván Hurtado, Máximo Tenorio y Angel Fernández. Además del joven lateral derecho ascendido de las categorías menores Dannes Coronel y los extranjeros, los argentinos Marcelo Benítez, un mediocampista de buenas condiciones técnicas; Roberto Oste, delantero que le dio goles importantes, especialmente en los clásicos; y Marcelo “Pepo” Morales, sin duda alguna el mejor, por tratarse de un volante de ida y vuelta, bravo, con mucha marca y buena habilitación, además de poseer un remate con pierna derecha que le dieron muchos triunfos a Emelec.
Y la historia de este título se repetía en el partido final como hace 13 años, enfrentando a un equipo de Manta, en este caso el Green Cross, y en el estadio Jocay ante un lleno completo.
César Torres
emelec.com.ec
















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